Me había cansado de dibujar, el jugo de naranja y el chocolate no me ayudaban a inspirarme. "Caramelos". mis favoritos, me encantaba que fueran de colores no solo blancos, adoraba cuando hacían colapsar mi nariz y sangraba. Las cosas con mi novio no iban bien, ¿amigos? ni hablar, solo tenia a esa chica frente al espejo. "No comas", me repetía una y otra vez, "compórtate bien" me repetía cada mañana "Si no,los fantasmas te llevaran a aquel lugar sin color",en la escuela era una niña solitaria. Hablaba. Pero nadie me escuchaba. Grite,una y otra vez, hasta que poco a poco deje de escucharme yo también, la realidad se había mezclado con mis mundos ficticios. Me llevaron a aquel lugar sin color, los fantasmas me capturaron & me disfrazaron como uno de ellos, no podía mover los brazos. Me obligaban a comer. Me daban caramelos,pero no hacían colapsar mi nariz, solo me daban los "Indicados". La chica del espejo, no podía verla, no me dejaban acercarme a los vidrios o espejos. Aparecieron los títeres,me hablaban,no entendía mucho de lo que decían, pero el ácido de la boca de uno...me quemaba.Me quemaba la piel y no podía dejar de gritar toda la noche. Finalmente los fantasmas llegaron un día a mi habitación pálida, traían una aguja consigo, liberaron mis brazos & la aguja atravesó mi piel.Todo se volvió oscuro.