martes, 20 de enero de 2015

The flame of the hope

A veces, sentia que un gran silencio me abrumaba. Intentaba escuchar mi musica, pero aun asi era inevitable sentirme vigilada o con una gran carga ensima.

Era tan palida que contrastaba totalmente con mi atuendo de luto. Parecia como si me fuera a desintegrar en cuanto la luz solar hiciera contacto con mi piel. Mis manos siempre temblando y frías, las venas se podían ver a traves de mi piel, como si fuera invisible. Quizas estaba muerta. Quizas el otroño tomo mi corazón y ahora se esta tornando naranja y pronto se caera, como la hoja de un arbol.

La niebla hacia todo mas dificil de ver, la realidad cubierta por nubes y yo por fin habia regresado a ser feliz en mi propio mundo; El arbol de la Luna, que alegria volver a verlo. Nuevos seres habitaban en el y el angel caído con sus alas de nuevo brillando. El diablo mi aliado una vez mas, la sombra en su exilio y con el, el posible principe.

Fui al bosque de la nada, el silencio. Una chispa habia iluminado el lugar. Fuego.
De un momento a otro el silencio y el fuego se volvieron uno solo, tomando forma fisicamente similar a la de un humano y ahí estaba el; el fantasma que se habia robado mi corazón. Todos los días hacia resplandecer mi rostro con una risa. Una sonrisa se dibujaba en mi rostro cada vez que lo veía venir.
Tomaba mi mano e ibamos a pasear a las estrellas. Astral. Ese era su nombre. Con universos distintos en cada ojo.
Y su cabello que era similar a una fogata en invierno, siempre moviendose pero sin perder su forma. Solía enfadarme con el, por su culpa el rubor rosado que nunca aparecia estaba ahí planteado sobre mis mejillas de papel.
Viajabamos a gran velocidad a traves del viento invernal. Y sus manos, calidas, posadas sobre mi mejilla, no podia evitar sentir un escalofrío al saber que significaba. Un beso se veía venir, cerca, mientras se acercaba cada vez mas a mi. Fue como... una mañana de verano; fresca, te daba esperanzas de vivir un poco mas por aquel fantasma que en Halloween hizo magia y a un corazón volver a sentír.