miércoles, 8 de abril de 2015
¿Truco o trato?
lunes, 6 de abril de 2015
Un gato caprichoso.
Mi hermano habia estado saliendo con una chica por un tiempo. Nunca la habia visto, nisiquiera en una fotografia pero algo me hacia pensar que era bonita... Quizas porque mi hermano busca el fisico antes que otra cosa y no lo niega.
Aquella noche estabamos los tres reuinidos, mi hermano y mi hermana ambos mayores que yo. Mi hermano estaba hablando sobre los celos que sentia cuando su chica de iba al gimnacio o a otros lugares sola, que sentia celos de que otros hombres la vieran. Nos hablaba de lo bonita que era y de las veces que estuvo a punto de hacerla llorar, que al inicio de todo ella le parecia la chica mas linda de todas pero que con el tiempo dejo de gustarle. La sonrisa canina no se desvanecia de su rostro y me dio asco... Pero al mismo tiempo lo entendia.
A mi corta edad entendia aquella necesidad de encerrar a los seres especiales en una caja de cristal. Lo entendia y sonreí con el.
Era absurdo.
Mi hermana solo hacia comentarios morales hacerca de lo mal que estaba esa conducta, pero casi parecia que nos burlabamos de ella y su manera de pensar.
Habia experimentado esa sensacion. Dos veces.
Una con la sombra y otra con Astral. Aunque las situaciones eran totalmente distintas... con la sombra era sobre todo por celos y porque siempre considere que su atencion hacia mi era escasa. Con Astral era mas por capricho. Porque no encontrase a nadie mas aunque estuvieras mas que seguro que esa persona no te abandonaria. Y en eso coincidi con mi hermano nuevamente...
Los celos caprichosos. Esos que ocurren cuando sientes la necesidad de ser el gato de aquella persona, ese gato que despierta una mañana y comienza a acurrucarse junto a ti queriendote decir: He despertado estoy hambriento de atencion, amame, amame, acariciame, quiereme.
Justo como un gato.